Coscorrones... gritos... llantos... abuso... horror... ex�men de conciencia

por Alfonso

Si a Ud. esta escena le parece "normal", "cat�lica", "santa", "admirable", "ejemplar"... sugiero que busque la paz de una iglesia silenciosa, se arrodille frente al Sant�simo Sacramento, y haga un serio ex�men de conciencia. Piense en su historia, el la historia de su familia. Piense en como es que una hija suya est� en las manos de este hombre. Rece que la proteja, que la ilumine, y que le de a ella la fuerza extraordinaria que se necesita para hacer lo que hay que hacer: salir de ahi adentro.

Si a Ud. esta escena le parece "horrible", "un abuso", "rid�cula", "triste" o "alarmante", sugiero que busque la paz de una iglesia silenciosa, se arrodille frente al Sant�simo Sacramento, y rece por las docenas de ni�as que son reclutadas por esta secta eclesial cuyo lado menos conocido es el culto a la personalidad de Monse�or Joao Scognamiglio Cla Dias (fundador y Presidente vitalicio de los Heraldos del Evangelio), culto rociado de otras creencias apocal�pticas y poco afines a la religi�n cat�lica. Ni�as que a partir de los 10 u 11 a�os son invitadas a abandonar sus familias y emprender este gradual y largo camino de enga�os y transformaci�n que las lleva a la admiraci�n ciega de un megal�mano.

Los Heraldos del Evangelio se aprovechan de ni�as que muchas veces provienen de familias en situaciones dif�ciles, y que se dejan enga�ar por los rezos, la m�sica, los dorados y las sonrisas. Pero que una vez que caen en las manos de la instituci�n, encuentran el camino de salida fuertemente bloqueado, y sufren acoso psicol�gico y penitencias si consideran otras opciones de vida. Les ofrecen "becas", facilidades, un cambio de vida, con tal de alejarlas de sus padres, ya que las necesitan aisladas, impresionables y manipulables para apoderarse de sus mentes. 

Si Ud. es el padre o la madre de una ni�a menor de edad actualmente en los Heraldos del Evangelio, comparta este y los otros videos con ella. Comparta con otros padres. Comparta con otras personas. Preg�ntese a Ud. mismo: "�no me hubiese gustado a mi conocer este video ANTES de aceptar que mi hija entrase a esa organizaci�n?"


Puede ser que ya sea tarde (aunque para Dios, nunca es tarde). Es probable que, a esta altura, su influencia sea reducida, y s�lo logren la antipat�a de su hija que los ver� como instrumentos del demonio que la quieren alejar de la salvaci�n en los brazos de "Papito".

Pero haga valer su derecho legal y moral de patria potestad y ret�rela de esta instituci�n que nunca la har� feliz, y que consumir� su vida en el aislamiento y, eventualmente la tristeza o la locura. Busque el apoyo de familiares, amigos, la parroquia, profesionales, y sea conciente que el camino de vuelta a la normalidad no es f�cil.

Si mi sugerencia le parece molesta, lo lamento. S� que cuesta mirarse en el espejo y contestar la pregunta "como permit� que mi hija cayese en manos de esta gente." Pero, si a�n quiere a su hija, h�galo hoy.

Sea conciente que la ley de Dios, y la ley de los hombres est� de su lado. Y que �stas organizaciones sectarias solo florecen en las sombras, en la ignorancia y ante la pasividad de los que deber�an ser vigilantes y no lo son.

Yo tengo la conciencia tranquila que estoy haciendo lo que puedo para que el lado oculto de los Heraldos del Evangelio sean conocidos, y ni una chica entre ahi pensando que es un club de amigas que les gusta hacer obras de teatro y cantar en un coro. �Tiene Ud. la conciencia tranquila de que como padre de una menor de edad ha hecho todo lo que tiene que hacer por su hija? 



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