�Donde est� el Fundador?

por Alfonso


Como sabemos, el hoy Monse�or Joao Scognamiglio Dias milit� durante unos 30 a�os en las filas de la organizaci�n Tradici�n Familia Propiedad. Se acerc� a la misma en los a�os '60, de la mano de Orlando Fedelli, un profesor que, atra�do por los ideales del movimiento cat�lico laico, llev� a la TFP a muchos de sus estudiantes.

No viene al caso repetir ahora la larga trayectoria de Joao Cl� dentro de la TFP. Varios de los art�culos de este Blog permiten formarse una idea bastante exacta del alto papel que lleg� a desempe�ar como confidente y aparente "mano derecha" de Plinio
en amplios sectores del grupo, comenzando con la casa de "Sao Bento", siguiendo por la de "Praesto Summ", y de ahi a varios otros lugares y pa�ses.


El hecho es que, al morir Plinio en 1995, Joao Cla tiene suficiente poder y ascendiente dentro del movimiento como para enfrentar a los m�s viejos, los auto-denominados "provectos" (llamados por los seguidores de Joao Cla "fumazas"), ganarles un importante juicio en Brasil, quedarse con los derechos al nombre y s�mbolos de la TFP, y fundar y obtener aprobaci�n eclesi�stica para los Heraldos del Evangelio.

Todos estos acontecimientos, sobretodo los que se remontan a la vida de Joao Cla dentro de la TFP, los he conocido de primera mano, ya que yo mismo milit� en la TFP desde aproximadamente 1978 hasta 1991.

De ahi mi sorpresa al leer la biograf�a oficial del que se proclama fundador de los Heraldos del Evangelio, donde leo vaguedades como esta:

"Su anhelo de perfecci�n (el de Joao Cla) lo condujo en 1970 a iniciar una experiencia de vida comunitaria en un antiguo inmueble benedictino de San Pablo. De sus primeros compa�eros ninguno persever�. Sin embargo, tras numerosas dificultades, aquella experiencia adquiri� solidez, dando origen al movimiento de evangelizaci�n dirigido por Mons. Jo�o Cl�. Se multiplicaron, a partir del foco originario, casas de vida comunitaria donde sus miembros se dedicaban a la oraci�n y al estudio, como preparaci�n para la acci�n evangelizadora." Leer biograf�a oficial ac�.

Anteriormente inclu�an la frase "A origem dos Arautos remonta aos anos 50, quando um grupo de jovens come�ou a se reunir para cantar, conversar, estudar e rezar." Esta ya fue eliminada de las p�ginas web de las instituci�n, tal vez al notar cuan mentirosa ella resultaba, como lo apunto en mi art�culo que se puede leer aqu�. Al menos la frase queda registrada para la historia en un proyecto de ley que propone declarar de "utilidad p�blica" el Colegio Heraldos del Evangelio. Ver ac�.

El innombrable en todas las biograf�as p�blicas de Joao Cla es, naturalmente, Plinio Correa de Oliveira. 

Este ocultamiento de la figura de Plinio, es tanto m�s intrigante cuanto Joao Cla escribe una t�sis (al recibir el t�tulo de te�logo de la Universidad Pontifica Bolivariana de Medell�n) que titula "El don de sabidur�a en la mente, vida y obra de Plinio Corr�a de Oliveira".

Como cita el art�culo arriba mencionado, �Nadie, como monse�or Juan, su hijo, su disc�pulo, pod�a explicar con tanto acierto este secreto de la vida y de la obra del Dr. Plinio Corr�a de Oliveira� � manifiesta el P. Alberto Ram�rez, otro de los examinadores de la tesis. 

En res�men... tenemos un hijo, un disc�pulo, que durante la vida de su maestro se dedicaba sin pausa a promocionar la uni�n y glorificaci�n de Plinio (ver ac� un ejemplo), que una vez muerto el mismo dedica una t�sis para glorificar su sabidur�a... pero que no le dedica ni una menci�n en su biograf�a p�blica.

Me van a perdonar, pero me parece una actitud deshonesta.

�Identifique al Fundador y gane un premio!
Para m�, la foto que publico hoy ac� lo dice todo: El Fundador del movimiento que eventualmente cristaliz� en los Heraldos del Evangelio fue Plinio Correa de Oliveira. Una vez muerto �ste, su disc�pulo prefiri� relegar al olvido p�blico a su maestro, y declararse �l mismo como fundador. Puertas adentro (o en una t�sis que leer�n en su totalidad unos pocos) se mantiene la devoci�n a Plinio y su carisma prof�tico. Me consta que se mantiene tambi�n una visi�n apocal�ptica de la realidad actual, la creencia en un castigo divino de proporciones b�blicas, el reclutamiento de menores, la veneraci�n por los dos fundadores, el control mental, el alejamiento de la familia y otros elementos que son t�picos de los movimientos sectarios, y que no deber�an existir dentro de organizaciones que cuentan con la aprobaci�n de la Santa Sede.

Que el Esp�ritu Santo ilumine a nuestros pastores y estos alerten a los fieles sobre los peligros de estas pr�cticas en el seno de la Iglesia. 



Post a Comment

0 Comments