por Dami�n
Sin hacer distinciones es imposible decir nada sobre el Dr. Plinio Correa de Oliveira. Aprobarlo entero y tacharlo entero me parece demasiado simple.
Empiezo por la distinci�n que propone Alfonso: a) el intelectual; b) el l�der.
Como intelectual, el Dr Plinio vivi� en un siglo en que a toda hora surg�an errores nuevos, a derecha e izquierda, dentro y fuera de la Iglesia y a pesar de eso consigui� mantener los principios cat�licos con bastante sagacidad durante mucho tiempo. Aunque esta caracter�stica no lo convierta en un ser excepcional como cre�amos sus seguidores (y quiz�s �l mismo) tampoco se puede negar que sus ense�anzas en materia doctrinaria nos sirvieron y nos siguen sirviendo a muchos para orientarnos. El propio Psicopompus recibi� su influencia ben�fica en sus a�os de adolescente. Aunque esa influencia haya sido tan tenue como la que tienen las lunas de Saturno sobre la �rbita de Urano fue ciertamente fue positiva. Por lo menos no lo desvi� de su camino.
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| Plinio sin grupo... sin zigzagueos... |
No me parece que en Argentina hayamos tenido un intelectual que mantuviera la posicion cat�lica tan claramente. Lo que he le�do del Padre Menvielle y el Padre Castellani (no mucho, confieso) me ha gustado m�s que lo que escrib�a el Dr Plinio, pero convence menos; siempre les falta �algo�. Mario Amadeo tambi�n se parec�a a Plinio en algunas cosas. Dicen que cuando fue a hablar en la Sede de Sao Paulo (siendo embajador) el Dr Plinio se enoj� porque los miembros del grupo quedaron demasiado encantados. Hace poco estuve leyendo de nuevo �Dante Siempre� y cre�a reconocer al Dr Plinio en algunas cosas. Pero Mario Amadeo era bastante progresista, lo trajo a Per�n, enfin, tuvo sus errores. El que quiera re�rse con la comparaci�n est� completamente justificado.
Como expositor de sus ideas el Dr Plinio era fundamentalmente un polemista. �gil con la palabra y con la pluma; preparado como todo abogado para exponer sus argumentos y demoler a los del contrario. Ten�a esa picard�a de la respuesta r�pida que descoloca al otro (no siempre con total justicia); sab�a florear e impresionar. Admiraba a los oradores al estilo de Carlos Lacerda y otros polemistas de la �poca, que hablaban a la multitud trepados a un poste de luz. Creo que el Dr Plinio se cre�a un poco invencible intelectualmente. Este aspecto tampoco lo convierte en un ser excepcional, pero es un don que utiliz� admirablemente para el bien durante mucho tiempo.
Como ya dije creo que al final de su vida su solidez doctrinaria se fue aflojando, zigzagueando, seg�n las necesidades de esa otra realidad que lo fue dominando que era el �Grupo�. A fuerza de hablar ante p�blicos adictos creo que tambi�n fue perdiendo sus habilidades de orador. Fue quedando solamente lo florido y lo sensiblero.
Como l�der aparecen sus defectos con m�s claridad que como intelectual, pero rechazo la idea de que su liderazgo haya sido tan defectuoso que anule completamente su obra. Yo no creo que haya fundado el Grupo para darse gloria a s� mismo, aunque ese aspecto lo haya ido arrastrando cada vez m�s. Plinio como l�der del Legionario de los a�os 1940, de Catolicismo de los a�os 1950 y de la TFP de los 1960 (Reforma Agraria, Divorcio, IDOC, etc) es rescatable. Los que todav�a lo siguen haciendo buenas obras adhieren a ese aspecto del Dr Plinio.
Pero los defectos van creciendo si no se detectan y combaten a tiempo. Los entusiasmos siemprevivos del 67, m�s el vuelco del a�o 1975 (del Grupo no del auto) y sobre todo la adopci�n de Joao Cl� como su cuasi �disc�pulo perfecto� fueron retroalimentando un aspecto del Dr Plinio cada vez menos aceptable, sin borrar nunca definitivamente sus aspectos mejores, de los cuales algunos seguimos agarrados un tiempo (y otros todav�a siguen).
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La fundaci�n del Eremo de Sao Bento de 1978 con el fin de promover la pronta y m�xima �glorificaci�n� del Dr Plinio me parece mucho m�s serio que la letan�a. Eso s� que era una �estructura de pecado�. Nada bueno pod�a salir de ah�. La idea de Sao Bento era crear un clima de admiraci�n hacia el Dr Plinio, artificialmente si fuera necesario, �con ocasi�n o sin ella�, �en reparaci�n por los a�os de frialdad y desconocimiento de sus m�ritos con que lo hab�an desairado los antiguos miembros el grupo.�
En ese ambiente de competencia, a ver qui�n tiene m�s entusiasmo, me parece perfectamente explicable que surjan exageraciones como esa letan�a o una frase que le o� a Pedro Juliao: �Yo le grabar�a a fuego la palabra �Plinio� en la lengua de todos aquellos que lo silenciaron.� Una hip�rbole nordestina que obviamente no tom� en serio, pero que sirve para ilustrar el clima reinante.
Por eso creo que no tiene sentido criticar a Nelson Tadeu, Valmir o Pedro Juliao por sus exageraciones cuando son las propias condiciones del ambiente las que los llevaban a eso.
El Dr Plinio no pod�a ignorar el objetivo �glrorificador� de Sao Bento. De hecho varias veces le preguntaron sobre su glorificaci�n. Me acuerdo una reuni�n, creo que en Amparo, adonde dijo que para �l �glorificar� significaba �ser apreciado por quien sabe apreciar�. Por ejemplo, si yo tallo en madera un mango de bast�n (como el que ten�a en la mano), �glorificaci�n� ser�a que un experto tallador me diga: �es el mejor mango que he visto en mi vida�.
Lo curioso es que si aplicamos su definici�n la m�xima glorificaci�n que tuvo el Dr Plinio fue la calificaci�n de �Eco Fidel�simo �� hecha por el Cardenal Montini en 1944 en carta sobre �Em Defesa��. Proviniendo de un experto, que adem�s no ten�a ning�n inter�s personal (�sobre todo �l!), creo que es un buen elogio.
En cambio seg�n esa definici�n la glorificaci�n que le daban todos los eremitas de San Bento juntos no serv�a para nada. �Porqu� entonces alent� a Sao Bento mucho m�s que a otros sectores del Grupo? �Porqu� los �expertos� de Jazna Gora estaban todos �en penitencia�?
No tengo otra explicaci�n que la patolog�a de �narcisismo vulnerable� que describi� el amigo chileno con los agregados de �deriva sectaria� aportados por Psicopompus.

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